“Un día D económico”. El vocabulario de Donald Trump es tan angosto como hiperbólico. La amenaza de este miércoles, sin embargo, entra en una nueva categoría. Irán, decía el presidente estadounidense remitiéndose a aquel 6 de junio de 1944 en el que el desembarco de Normandía cambió el curso de la historia contemporánea, se expone a “la operación económica más destructiva jamás tomada contra ningún país”. Al filo del medio año de ofensiva estadounidense contra Teherán, sin embargo, su economía, aun dañada, está lejos de descarrilar: si una sociedad está acostumbrada a lidiar con décadas de sanciones y autarquía, esa es la persa.


