Ni una sola victoria de Estados Unidos en Irán. La guerra iniciada a finales de febrero por Donald Trump y Benjamin Netanyahu parece destinada a cambiar —para mal— la naturaleza del estrecho de Ormuz, una de las vías cruciales para el abastecimiento mundial de hidrocarburos y fertilizantes. Si antes del ataque los buques transitaban libre y gratuitamente, las tornas tienen muchos visos de cambiar en los próximos meses, con un inédito sistema de peajes, pagos por servicios marítimos o tasa de cualquier otro tipo.

