China concluye esta semana la cuarta Exposición Internacional de Cadenas de Suministro (CISCE), un evento que reúne a cientos de empresas y organizaciones de más de 80 países para promover la cooperación económica internacional.
Las autoridades chinas han aprovechado el encuentro para defender una economía global más abierta y fortalecer sus relaciones comerciales con socios estratégicos de Asia, África, Europa y América Latina.
La actividad se desarrolla en un contexto marcado por tensiones comerciales y disputas tecnológicas entre las principales potencias económicas del mundo.
Expertos consideran que Beijing busca consolidar su papel como uno de los principales actores del comercio internacional y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro globales.
El evento también ha servido para anunciar nuevos acuerdos de cooperación empresarial y fortalecer vínculos entre compañías internacionales interesadas en ampliar operaciones dentro del mercado chino.

