AfD roza la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt y, casi seguro, gobernará. Lo que ayer nos sonaba a novela distópica, hoy lo asumimos con el vértigo y la resignación de lo inevitable. Muchos aún nos horrorizamos, claro, pero se diría que los horrores encadenados más que espolearnos, nos adormecen. ¿Cómo explicar, si no, la indiferencia a las burlas de Rafael Hernando ante una mención a Aylán Kurdi, aquel niño que apareció ahogado en una playa turca en septiembre de 2015? Su imagen nos resultó insoportable. El presidente Rajoy la definió como “dramática y espeluznante” y, aunque apeló a la prudencia, se sumó a la política de asilo de Angela Merkel. Como escribió Xavier Vidal-Folch, “despertamos, como casi siempre, a golpe de urgencia”.


