Once países europeos —entre ellos España— y Canadá han anunciado este martes su intención de imponer restricciones o directamente vetar los productos procedentes de los asentamientos israelíes en el territorio ocupado de Cisjordania, donde la creación y crecimiento de las colonias y la violencia de ultranacionalistas radicales contra palestinos ha venido aumentando en los últimos tres años a un ritmo sin precedentes.


