El mundo mantiene este jueves la mirada puesta en Nepal después de que una monstruosa riada y un deslizamiento masivo de tierra dejaran el miércoles por la mañana (hora local) al menos 359 muertos en este país del Himalaya, encajado entre la India y China, según el último balance de la policía nepalí. También han fallecido al menos otras tres personas en el Tíbet, lo que eleva a 362 el balance conjunto de la catástrofe. El Gobierno español ha confirmado que cuatro de sus nacionales están desaparecidos.


