A medida que pasan las horas tras la monstruosa riada del Tíbet y Nepal vamos conociendo más datos de cómo pudo producirse. A las 8.37 de la mañana del miércoles (4.52 en la España peninsular), los sismógrafos detectaron una fuerte señal en el Himalaya. En un primer momento, el Servicio Geológico de Estados Unidos la identificó como un terremoto de magnitud 4,4, pero después la reclasificó como el rastro sísmico de un gigantesco deslizamiento de 5,2 provocado, según las investigaciones preliminares, por el colapso de un glaciar. Ese colapso ocurrió en una zona muy remota, por lo que será necesario analizar las imágenes por satélite para confirmar todos los datos. En cualquier caso, este fenómeno produjo una espectacular riada en el corredor montañoso de Gyirong, fronterizo entre Nepal y Tíbet, que ha causado ya más de 300 muertos y alrededor de 1.400 desaparecidos (el Ministerio de Exteriores confirma que no se ha podido localizar a cuatro españoles). Recopilamos lo que se sabe y lo que no sobre este desastre natural.


