El Gobierno ruso señala de modo cada vez más directo al Reino Unido como un potencial enemigo. A través de su Embajada en Londres, Moscú ha amenazado al país de posibles “consecuencias” tras la publicación en la prensa británica de informaciones sobre el uso de drones de fabricación británica por parte del ejército ucranio para atacar objetivos militares e industriales en territorio ruso.


