El voto secreto, solicitado por la oposición con la esperanza de que en las filas del Gobierno hubiera alguna rebelión interna, no ha surtido efecto y la Cámara de Diputados italiana ha aprobado a mediodía de este jueves el controvertido cambio del sistema electoral. La ley ha salido adelante con 227 votos a favor y 164 en contra en una sesión en que la oposición ha exhibido carteles que decían “No al embrollo” y “Ley estafa”. La primera ministra, Giorgia Meloni, había amenazado a los suyos con convocar elecciones anticipadas de inmediato si la ley no era aprobada, pues ya en julio hubo al menos 40 votos en su coalición en contra de la norma. La aprobación parlamentaria de la ley, sin embargo, también pavimenta el camino para unos comicios adelantados en cuestión de meses.


