Emma Bonino, siempre la llevaremos en el corazón. No porque la dirigente radical —que se nos ha ido en Roma a los 78 años, tras un desabrido cáncer afrontado muchos años— fuese la dirigente más relevante e influyente en la historia de la República Italiana. Sino porque fue cercana, de una pieza, y la que mayor impulso transformador desplegó.


