La victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt ha llegado como una pequeña sacudida a Bruselas. El avance de la ultraderecha en la primera economía de la Unión preocupa en Europa. El abultado resultado de AfD transciende las fronteras del land y supone una nueva señal de la erosión del centro político del país y, con ella, de la capacidad de Berlín para actuar como ancla de la Unión Europea. Independientemente de lo que pase en Sajonia-Anhalt, logre o no formar gobierno la ultraderecha, advierten varias fuentes comunitarias, la polarización interna que cada vez es más clara en Alemania puede condicionar seriamente la política europea en grandes consensos como Ucrania, Rusia, defensa, competitividad o la propia ampliación de la UE. Todo en un momento transcendental para el futuro del continente en medio de las amenazas de Donald Trump en Estados Unidos, el avance de China y cuando la guerra de Rusia contra Ucrania se alarga.


