El Kremlin cerrará las tres grandes sedes del Instituto Goethe, el equivalente al Instituto Cervantes para la lengua alemana, como respuesta a la clausura de la Casa Rusa en Berlín, decretada después que Alemania señalara a Rusia como responsable de un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig en agosto. “De no hacerlo, no nos respetaríamos a nosotros mismos”, ha argumentado este jueves el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien ha augurado en una entrevista que esto “significa el fin de su presencia cultural en Rusia”.


