Ucrania ha lanzado este lunes un nuevo ataque masivo contra el corazón del comercio ruso. Tras destruir dos almacenes del gigante de la distribución Ozon durante el fin de semana, sus drones han golpeado cuatro hangares más en el sur del país. Las fuerzas ucranias extienden así su campaña de castigo a infraestructuras económicas clave, tras haber arrasado al menos 12 centros logísticos de su plataforma rival, Wildberries, una suerte de Amazon ruso que ha quedado al borde de la bancarrota.


