Hasta cuatro veces ha tenido que interrumpir este martes su intervención en el Senado el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, a donde había acudido para reclamar más y más fondos para financiar la guerra de Irán. Pacifistas con pancartas han empezado a gritar consignas en cuanto Hegseth retomaba el discurso. La escena sirve como fiel reflejo de las dificultades que atraviesa la Administración de Donald Trump para continuar con una guerra profundamente impopular entre la sociedad estadounidense y para lo que sus impulsores no parecen tener ningún plan serio de salida.

