“Hay pocos supervivientes. En la mayoría de edificios que registramos, lo que encontramos son personas fallecidas”, lamenta Víctor de Vega, paramédico sevillano de la Fundación SAMU desplegado en La Guaira (Venezuela) tras el doble terremoto del pasado miércoles en el que han muerto ya, al menos, 1.450 personas. Él mismo relata cómo han sentido una fuerte réplica este lunes que ha hecho temblar todo, pero que, pese a todo, han seguido con su misión. A sus 19 años, sus colegas no se extrañaron en exceso cuando, a las pocas horas de la catástrofe, hizo el petate y emprendió viaje. Ya había participado anteriormente en misiones en Florida (Estados Unidos) o Jamaica, isla en la que permaneció tres meses.


