Integrantes del movimiento Unidos Somos Más realizaron este domingo una marcha por distintas calles de Santiago para reclamar la protección de la Cordillera Septentrional y exigir que la zona sea declarada patrimonio natural libre de explotación minera.
A la movilización se unieron sacerdotes, campesinos y representantes de organizaciones ambientalistas provenientes de provincias como San Juan, Cotuí, Bonao, Puerto Plata, La Vega y Santo Domingo, quienes manifestaron su rechazo a posibles proyectos mineros que, según afirmaron, pondrían en riesgo importantes fuentes acuíferas y recursos naturales del país.
Los manifestantes recorrieron aproximadamente siete kilómetros bajo altas temperaturas. La caminata inició en la zona monumental de Santiago, continuó por las avenidas Las Carreras y Antonio Guzmán, avanzó por la calle Del Sol y concluyó en el Monumento a los Héroes de la Restauración.
Durante la actividad, el sacerdote Niño Ramos agradeció la participación de ciudadanos llegados desde distintas comunidades y alertó sobre las consecuencias que, a su juicio, podría generar la explotación minera en la Cordillera Septentrional.
“Sin agua no hay vida. Debemos mantenernos firmes para proteger este recurso esencial para las futuras generaciones”, expresó el religioso.
Asimismo, pidió a los legisladores respaldar una iniciativa que declare la cordillera como monumento natural protegido y libre de actividades mineras.
El sacerdote también destacó las movilizaciones desarrolladas en San Juan de la Maguana en contra de proyectos extractivos y llamó a la población a mantenerse vigilante frente a cualquier intento de explotación de los recursos naturales.
En representación de grupos ambientalistas de San Juan intervino Eva de los Santos, quien aseguró que la defensa del agua, el aire y el medioambiente “no es negociable”.
La activista exhortó al presidente Luis Abinader y a las autoridades a priorizar la protección ambiental y la salud de la población por encima de intereses económicos vinculados a proyectos mineros.
Además, criticó la presencia de empresas multinacionales interesadas en desarrollar explotaciones en distintas zonas del país, argumentando que estas actividades provocan daños ambientales y afectan la calidad de vida de las comunidades.
Los organizadores aseguraron que continuarán realizando protestas y jornadas de movilización hasta lograr que la Cordillera Septentrional sea protegida mediante una legislación especial.

