El enorme fuego forestal que se inició el miércoles en el departamento de Gironda, en el suroeste de Francia, sigue avanzando y se acerca ya a 30 kilómetros de Burdeos, en cuyos alrededores las autoridades han ordenado la evacuación preventiva de siete municipios más. Algunos se sitúan a solo una decena de kilómetros de la ciudad (268.000 habitantes), por lo que el Gobierno baraja todos los escenarios posibles de crisis. No obstante, este sábado sopla menos viento y han bajado las temperaturas, lo que, unido a la lluvia, ha reducido la virulencia de las llamas.


