A Europa se le ha acabado la paciencia con los juegos de Moscú y ha señalado este lunes, abiertamente, a los servicios de inteligencia rusos como los instigadores y hasta organizadores de los múltiples ciberataques que llevan sufriendo varios de sus países en los últimos meses y años. En una acción claramente coordinada, la Unión Europea ha apuntado con el dedo al servicio de inteligencia ruso FSB como uno de los máximos responsables de estas acciones cibernéticas, y ha anunciado sanciones contra varios individuos y entidades relacionados con la inteligencia rusa. La noticia se conocía en paralelo con nuevas sanciones del Reino Unido por el mismo motivo y la decisión de varias capitales europeas de convocar a los embajadores rusos para dar explicaciones, mientras desde la OTAN se respaldaba esta acción conjunta y se advertía de que tampoco se quedará de brazos cruzados ante estas acciones que “amenazan” la seguridad de sus miembros.

