Entre 1997 y agosto de 2012, un total de 4,069 personas murieron a manos de la Policía Nacional. Esta cifra abarca los dos mandatos consecutivos de Leonel Fernández (1996-2000 y 2004-2012) e incluye todas las circunstancias de intervención policial, tales como supuestos «intercambios de disparos» y ejecuciones extrajudiciales.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos documentó miles de muertes durante los periodos de Fernández. A continuación, se destacan los registros de los años más letales bajo su mandato según diversas fuentes:
- 1997 (Jefatura de Sanz Jiminián): 351 muertos.
- 1998 (Jefatura de Sanz Jiminián): 253 muertos.
- 1999 (Jefatura de Pedro de Jesús Candelier): 219 muertos.
- 2004 (Comienzo del segundo mandato): Al menos 360 personas murieron en enfrentamientos, según un conteo de la Procuraduría General de la República y reportes de la prensa local.
- 2005: Año en el que las ejecuciones extrajudiciales alcanzaron niveles muy altos.
Cifras de la Procuraduría General de la República indican que, solo entre el 2005 y principios del 2017, las acciones legales de las fuerzas de seguridad dejaron 3,027 muertos a nivel nacional.

El debate histórico sobre la letalidad policial en el país se resume en los siguientes puntos:
Picos históricos: Durante los periodos de mayor rigor policial en la primera gestión de Fernández, las bajas por acción legal llegaron a contabilizar 351 (en 1997) y 253 (en 1998). Más adelante, en 2005, los reportes oficiales y de organizaciones de derechos humanos volvieron a situar estas cifras anuales de ejecuciones extrajudiciales reportadas en niveles muy altos, superando incluso las 2,000 muertes en el primer tramo de su segundo mandato.
Controversia: Tanto en su momento como en años recientes, diversas organizaciones de la sociedad civil y entidades como Amnistía Internacional han cuestionado y señalado estos operativos, clasificándolos en muchas ocasiones como ejecuciones extrajudiciales en lugar de enfrentamientos legítimos.
Comparativas actuales: Aunque las muertes en estas circunstancias siguen generando debate ciudadano y escrutinio público —con cifras que históricamente han superado las decenas de casos en los primeros semestres de años recientes—, los informes de prensa e investigaciones de organizaciones independientes han documentado que los números más drásticos y cuestionados por abuso policial pertenecen a la década pasada.

