Un paso adelante, dos atrás. El final del curso judicial en el Tribunal Supremo ha llegado este año con dos sentencias que hacen historia. De un lado, ha rechazado la pretensión presidencial de eliminar el derecho constitucional a la ciudadanía para todos los nacidos en Estados Unidos. Del otro, ha reforzado los poderes presidenciales sobre las agencias independientes que solo respondían ante el Congreso. La tiranía avanza, pero su apuesta más alta, la de arruinar la idea fundacional de la república, la ciudadanía, ha sido derrotada.

Hannah Arendt. ‘Imperialismo’, segunda parte de ‘Los orígenes del totalitarismo’. Alianza Editorial, 2006.


