Un estudio realizado por la Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido) reveló que el 96 % de los ciudadanos consultados en el Distrito Nacional asegura sentir miedo, inseguridad o temor a represalias por parte de motoristas al desplazarse por las vías públicas.
La investigación fue desarrollada en algunas de las principales avenidas e intersecciones de Santo Domingo, entre ellas las avenidas Núñez de Cáceres, Máximo Gómez, Abraham Lincoln, Winston Churchill, John F. Kennedy y 27 de Febrero, zonas consideradas de alta circulación vehicular y peatonal.
Entre los resultados más destacados del estudio, un 86 % de las mujeres encuestadas afirmó sentirse vulnerable o intimidada al transitar por las calles, tanto como conductoras como peatones.
Asimismo, el 78 % aseguró haber vivido situaciones de manejo agresivo protagonizadas por motociclistas, mientras que un 73 % expresó sentirse inseguro cuando un motorista circula demasiado cerca de su vehículo.
La encuesta también refleja que un 69 % de los participantes evita realizar reclamos o discutir en la vía pública por temor a posibles reacciones violentas, y un 64 % manifestó experimentar ansiedad o estrés durante los desplazamientos en horas de mayor tránsito.

Otro de los datos señalados por el informe indica que un 58 % de los encuestados considera que la falta de fiscalización ha contribuido al aumento de conductas imprudentes y temerarias en las calles.
El presidente fundador de Movido, Miguel Jiménez, expresó preocupación por el ambiente de tensión e inseguridad que, según indicó, afecta actualmente la convivencia vial.
“La movilidad no puede convertirse en un escenario de intimidación o violencia. Las vías deben ser espacios de respeto y protección para todos”, sostuvo Jiménez.
Ante los resultados del estudio, la organización hizo un llamado a las autoridades y sectores vinculados al transporte para reforzar las políticas de educación y seguridad vial.
Entre las medidas recomendadas figuran el fortalecimiento de programas permanentes de educación vial, campañas de concienciación dirigidas a motociclistas y conductores, mayores controles y sanciones contra conductas agresivas, así como capacitaciones obligatorias para el uso responsable de motocicletas.
La fundación también propuso impulsar iniciativas enfocadas en la convivencia, la empatía y la protección de mujeres conductoras y peatones dentro de las vías públicas.

