El partido de Benjamín Netanyahu, el Likud, ha ganado las elecciones legislativas celebradas el martes en Israel. El primer ministro no lograría, sin embargo, ni siquiera con los apoyos de sus aliados ultranacionalistas y religiosos, la mayoría de escaños del Parlamento (61) necesaria para seguir gobernando. Una vez escrutado más del 70% de los votos, el partido del jefe de Gobierno israelí obtiene en torno a 27 diputados sobre un total de 120. El partido Yashar (centroderecha), de su adversario, Gadi Eisenkot, sumaría 22, menos de lo que vaticinaban las encuestas previas a estos comicios, que lo situaban como primera fuerza.


