
Las próximas elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos no son unos comicios más. Van rumbo a convertirse en un nuevo campo de pruebas para los agentes autónomos de IA que debutaron este verano en el ataque a Hugging Face. Los expertos advierten ya del potencial de que estos “agentes rebeldes” que vimos actuar este verano puedan ejecutar campañas de desinformación e injerencia electoral más refinadas, peligrosas y más difíciles de rastrear que las que ya habíamos visto en anteriores ciclos electorales.


