La convocatoria anticipada de comicios de Pedro Sánchez da el pistoletazo de salida a un año de máxima intensidad política en Europa, con citas clave entre otros países, en cuatro de sus mayores potencias —Francia, Italia, Polonia y España— en un momento en que la derecha radical ha ganado terreno en un panorama político ya muy dominado por la derecha. Sánchez es el único líder socialista de un país grande de la Unión Europea en el que solo queda Dinamarca —con el gobierno de coalición de Mette Frederiksen, que se aleja de las posiciones tradicionales de la izquierda— y la pequeña Malta gobernadas por la socialdemocracia.


