La escala de Delcy Rodríguez en la Asamblea General de la ONU es un hito en la reincorporación de Venezuela a la diplomacia global. Hasta la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el país sudamericano se había aislado del mundo, concentrando sus relaciones en aliados ideológicos como Rusia, China e Irán. La violenta salida del autócrata dejó el país bajo una especie de tutela de facto de Estados Unidos y, entre las cosas que más rápido han cambiado, está su reapertura al mundo.


