El Donald Trump que ha hablado este martes ante la ONU es el mismo del año pasado, pero con grandes diferencias. El presidente de Estados Unidos irrumpió en la Asamblea General de septiembre de 2025 con un discurso de rabia y fuego en el que cargó contra las instituciones multilaterales e incluso acusó a Naciones Unidas de sabotaje por los problemas técnicos con unas escaleras mecánicas y el teleprompter. El de este año, en cambio, lleva sobre sus hombros la responsabilidad de una guerra en Irán de la que no sabe cómo salir y unas elecciones en tan solo seis semanas que no pintan bien para los republicanos.


